Prioriza según el dato y el riesgo
Un número de teléfono expuesto, unas credenciales y una fotografía de un perfil antiguo no requieren la misma respuesta. Identifica qué dato aparece, si sigue vigente y qué uso podría hacerse de él. Si hay riesgo de acceso a una cuenta, protege también la cuenta; retirar una página no invalida una contraseña que ya se ha divulgado.
Si aparecen datos bancarios o indicios de fraude, contacta con la entidad correspondiente por sus canales oficiales. Si hay amenazas o peligro inmediato, utiliza los canales de emergencia o denuncia adecuados. La retirada de contenido puede ser una parte de la respuesta, pero no sustituye esas medidas.
Localiza la fuente y evita crear nuevas copias
Guarda la dirección de la página, la fecha y una descripción del dato. No publiques capturas en redes sociales para pedir ayuda. Si necesitas acreditar la publicación, conserva la evidencia de forma privada y limita su acceso.
Si controlas la cuenta
Revisa la configuración de privacidad y elimina o corrige el dato desde la plataforma. Comprueba después lo que puede ver una persona sin acceso a tu cuenta. Cerrar una sesión no cambia la visibilidad de un perfil público.
Si otra persona publica
Identifica al responsable mediante la información legal o los canales de contacto de la web. No es necesario tratar directamente con quien te amenaza para pedir ayuda: pueden existir canales de denuncia de la plataforma o vías jurídicas.
Plantea una petición concreta
Indica qué dato quieres que se suprima o corrija y por qué. La publicación de datos personales puede tener distintas bases jurídicas; que no recuerdes haber consentido no basta para concluir que todo tratamiento es ilícito.
Si la información es innecesaria para la finalidad de la página o está desactualizada, explica esos extremos. Conserva el justificante de la solicitud. Si actúas por otra persona, comprueba qué acreditación de representación se necesita.
Revisa también la aparición en buscadores
Google ofrece procedimientos de retirada para determinadas categorías de información personal, sujetos a sus requisitos y a la valoración del contexto. Una decisión sobre el buscador no elimina el contenido de la web que lo publicó.
Si el problema es que una publicación aparece al buscar tu nombre pese a haber perdido pertinencia, puede ser necesario valorar el derecho al olvido. Si la fuente ya borró el dato, revisa la actualización de los resultados. Consulta cómo distinguir las vías.
Datos íntimos y documentación sensible
No envíes imágenes íntimas, documentos de identidad ni historiales completos en una consulta inicial. Explica qué tipo de dato se ha publicado y dónde. Si la actuación requiere acreditar identidad o aportar documentación, utiliza únicamente el canal indicado y la información necesaria.
Si hay imágenes sexuales de menores, no las descargues, reproduzcas ni reenvíes. Utiliza los canales oficiales de denuncia. La protección del menor exige evitar nuevas copias incluso al intentar ayudar.
Comprueba el resultado y conserva las respuestas
Verifica si ha cambiado la página original y, por separado, qué muestra el buscador. Si existe una copia en otro sitio, identifica esa URL como una publicación distinta. Una retirada no garantiza que nunca se vuelva a publicar el dato.
Si no se atiende un derecho o la respuesta no resuelve el problema, puede estudiarse una reclamación ante la autoridad competente. Lleva un registro de las gestiones para que pueda revisarse qué se pidió y qué se contestó. En nuestro servicio para particulares explicamos cómo iniciar la valoración.
Recursos oficiales: retirada de información privada en la Búsqueda de Google y RGPD, derechos de rectificación y supresión.
Cada resultado tiene su contexto.
Cuéntanos qué aparece y qué necesitas resolver. Estudiaremos las posibles vías de actuación para tu caso.
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